Capítulo 92. Una rosa diferente
—¿Por qué me miras así? ¿Acaso parezco una mancha en este suelo de mármol, Lyra? Anoche me bañaste con el mejor champán.
Julian Valenti estaba de pie en el umbral de la gran biblioteca de la mansión Moretti. Su voz resonó suavemente entre los estantes que se alzaban hasta el techo. El aroma del papel antiguo y de la cera de abeja impregnaba aquella estancia silenciosa.
En un rincón, cerca de la gran ventana que daba al olivar, Lyra Anderson estaba sentada en una butaca de terciopelo verde. No a