Capítulo 117. El fruto de la paciencia
—Leo, si el tío se convierte en el esposo de la tía Lyra, podrás usar su jet privado cuando quieras para ir a Disneyland sin tener que pedirle permiso a ese papá tuyo tan gruñón.
Julian susurró esa frase justo al lado del oído de Leo, con un tono conspirativo.
Estaba agachado frente al niño, que se entretenía sosteniendo su pistola de plástico color verde neón favorita.
Dominic, que había estado de pie junto a la barra del desayuno con una copa de cristal en la mano, casi la aplastó. La sangre