(Desde el punto de vista de Dániel)
Los rayos del sol entran por la rendija de la persiana, me siento agotado, no descanse nada.
Llore hasta quedar dormido, no puedo imaginar mi vida sin ella, y anoche las imagenes de como me he comportado desde que la conoci, se enterraron en mi pecho como un puñal.
Tengo su cuerpo al lado, persivo su calor, su aroma que me embriaga, me reconforta...
Pero me siento a muchas millas de su corazón.
Me levanto con cuidado, no deseo sacarla de sus sueños donde se