LOS CHANTAJES NO PARAN
Frank sale directo hacia el hospital en donde estaba Lía, por su cabeza rondaban los peores pensamientos, quería huir de todo lo que lo atormentaba, los últimos días habían sido catastróficos y perder la presidencia de su empresa, era la peor noticia que pudo haber recibido.
-Buenos días, señor Evans ¿Cómo esta? - una doctor lo recibe antes de que pudiera verse con Lía.
-Bien doctor ¿usted fue quien me llamo?
-Si, fui yo, soy el medico persona de la señorita Lía, lo llame