Es temprano por la mañana cuando abro los ojos y me mantengo mirando el techo de la habitación.
Miro a un lado y el espacio de Román está vacío.
Alargo la mano para sentirlo frío.
Sé que debo ir a levantar a Paloma. Hoy, tiene una actividad por el día de la madre y ella invitó a Julia a la escuela.
De manera sorprendente, esta acepto.
Sé que Román no estaba feliz, peor no puede hacer mucho si Paloma quiere a su madre consigo en este día.
Sé que él esperaba que ella declinara la invitación,