Ava seguía pensando que era una mala idea celebrar una fiesta en la casa después de todas las cosas que habían sucedido. Solo a Alessandro se le podía ocurrir algo así.
Un par de semanas habían transcurrido desde que ocuparon las primeras planas de las revistas y algunas de ellas aún los mencionaban de vez en cuando.
Al menos Piero y Fabrizio cada vez parecían más felices con la nueva relación de su padre.
Miró nuevamente su reflejo y las dudas volvieron a acosarla. Era un hecho que ella no