Mundo de ficçãoIniciar sessãoQueríamos salir, no íbamos a pasar nuestra primera noche en el crucero encerradas en el cuarto, pintándonos las uñas, pero le habíamos dado carta blanca a Emily, que desde las seis de la tarde comenzó a arreglarse para su actor mexicano. Salió a las ocho convertida en una princesa, la adoramos, pero a la vez nos mordimos los codos porque no éramos nosotras las que estaban tan emocionadas.







