Mundo ficciónIniciar sesiónMe atormentaba la idea de verme esa noche con Valentina. Regresé temprano a la mansión, para atender a unos invitados extranjeros que se estaban hospedando en la casa y con quienes esperaba concertar unos contratos importantes, pero también para poder cenar con mi hijastra y, en la comida, volver al tormentoso tema de los fideicomisos. ¡Cómo me arrepiento ahora de haberlos creado!







