Mundo de ficçãoIniciar sessãoMientras llevaba la chupeta a sus labios, me miraba a los ojos, buscando mi mirada, que yo le esquivaba. Llevaba así por lo menos quince minutos, mirándome y yo tamborileando los dedos sobre el pupitre, mirando a cualquier dirección menos al frente. Por fin la vi venir, por el rabillo del ojo, todavía con esa misma chupeta y los ojos echando fuego negro.
Se paró frente a mi p







