Snow se quedó sin aire. Las lágrimas le nublaron la vista y empezó a temblar de miedo. Se apretó contra Ciaran, como si temiera que Aleron pudiera llevársela en ese mismo instante.
—Ciaran, no quiero volver con él y que me haga sufrir otra vez —murmuró con la voz entrecortada.
Habían pasado tres años, pero los recuerdos del palacio seguían tan presentes como antes. El tiempo no había conseguido borrarlos.
Después de escapar con Ciaran, habían pasado sus días huyendo y ocultando sus identidade