Raúl se fue a su casa. Los tragos de tequila que había tomado en el departamento de su hermano habían sido insuficientes, así que llegó a su casa, tomó la media botella que aún tenía y comenzó a beberla.
Se sentía tan cansado de todo aquello; desde el instante en el que habían salido del barrio obrero, todo se había convertido en una lucha.
Raúl pensaba que la lucha que habían tenido que hacer para sobrevivir en aquel barrio había sido lo más duro que había tenido que enfrentar, pero definitiva