39°

Cuando Alexander cerró la puerta con fuerza, todos los que estábamos dentro de la sala nos quedamos en silencio un largo minuto.

—No debieron empezar por ahí —dijo Xavier—. ¿Cómo se les ocurrió que podríamos pensar siquiera en quitarle el mandato de mi hermano de la naviera? —me preguntó directamente a mí, seguramente porque yo era la que más conocía a Alexander.

Pero fue Federico quien tomó la palabra:

—Porque no es tan gran empresario como presume.

Xavier alzó las cejas.

—¿Y por qué dices eso
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP