40°

—Gabriela, por favor —le dijo Alexander.

La mujer ni siquiera lo miró, tenía sus ojos clavados en mí.

—¿A esto regresaste? —me dijo—. ¿Regresaste por él?

Solté una carcajada cínica.

—¿En serio crees que soy tan idiota como para quererlo de vuelta? —le dije—. No creas que soy tan masoquista como tú. Estoy aquí por doña Azucena, por la herencia, y por los negocios que ahora tendrá la naviera Idilio con Transportes Imperio. No me malinterpretes, no quiero quitarte a tu esposo, esa maldición es tuy
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP