195| Alex.
Fue ingenuo de nuestra parte pensar que podríamos llegar a consumar el matrimonio cuando los trontes nos dejaron en la casa de Ana Laura. Los dos nos encerramos en la habitación después de darnos una larga ducha juntos. Era la primera vez en varios días que nos acostaríamos relativamente temprano, y sinceramente, los dos queríamos aprovechar.
Nos tocamos y nos besamos un largo rato, pero ninguno tenía cabeza para nada en ese momento. Así que nos acostamos uno al lado del otro, observando las so