Mundo de ficçãoIniciar sessãoA pesar de tener menos de veintiséis grados encima mi cuerpo sudaba. Las sabanas se pegaban a mi cuerpo haciendo que no pudiera moverme con comodidad. Quité la sabana que cubría mi cuerpo tirándola hacia un lado, pude ver que cayó al piso.
Me levanté abriendo los ojos de golpe. El no poder dormir me enfurecía. Miré mi cubre camas y estaba manchado por un color oscuro. Me había llegado el periodo. Salté de la cama para ir a cambiar mi ropa interior y lavar a esa hora de la madrugada.







