Mundo ficciónIniciar sesiónNo dejamos de bailar hasta el ultimo segundo de la canción. Cuando nos dimos cuenta de lo que estaba sucediendo ya estábamos en nuestro propio mar rojo.
Yo me tiré en la cama para volver a tomar aire, Evan siguió mis pasos. Yo lo volteé a mirar para sonreírle, bailaba tan bien o quizás mejor que mis pensamientos.
Después de tomar el suficiente aire Evan se volteó posando su cuerpo hacia mi dirección.
─ Ambrosía, eres tan hermosa que es fácil admirarte a la distancia… ─







