Mundo ficciónIniciar sesiónTenía dos opciones; tirarme del carro mientras andaba o amputarme las muñecas con una navaja. La primera opción sonaba menos dolorosa.
Me dirigía hacia la escuela con mi padre al lado. Él, como de costumbre, tenía su cara seria y muchísimo más hoy que iría a la escuela, acción que no le gusta hacer.
Sabía que no había hecho bien en contarle sobre mi familia al Señor Roger. Es su deber saber la vida de sus pacientes, pero mi caso es muy diferente.
El Sr. Roger me había







