Mundo ficciónIniciar sesiónXimena
Cuando estamos en la habitación Nathan me deja en el suelo y yo lo miro con los brazos cruzados, este levanta una de sus cejas.
— ¿Qué pasa? —Me pregunta para luego bajar sus pantalones deportivos y quedarse en bóxer.
—Sabes muy bien lo que pasa, me prometiste que no harías ejercicio, —le digo soltando un suspiro.
—Cariño, solo utilice la caminadora, prometo que no tomar







