Aquella tarde, la princesa Radha se presentó en el palacio del joven Alfa Caleb. El joven lobo le recibió, intentando disimular el desagrado que le producía aquella situación. La joven princesa tomó su mano con una gran sonrisa en los labios, satisfecha de ver que su plan al fin tenía éxito, transformándose prontamente en la Luna de su tan anhelado Alfa.
Había llegado a oidos de la joven princesa, la noticia de que Namar había regresado a casa de su padre, abandonando a Caleb. Con estas circuns