Ante los ojos de Dante esa era una hermosa vista, ya que, al ver a Isabella en su rol de madre, podía notar que se miraba más hermosa y le dedicaba una mirada llena de amor y cariño al pequeño y por un momento deseo ser parte de esa imagen, por lo que de forma sigilosa se acercó a ellos.
- Isabella.
- Acepto.
- ¿Eh?
- Acepto casarme contigo, Dante – declaro la castaña girándose para verlo a los ojos.
- … - Dante se sorprendió al escuchar esas palabras, pero rápidamente supero la sorpresa y ahor