CAPÍTULO 40

Rose.

—Entonces... —Camino varios pasos detrás de Ezkar, lleva el semblante serio y no dice más palabras que aquellas necesarias para referirse a algo como por ejemplo; puerta, comida y otras. —¿Qué más deseas que haga para ti? —Comento cuando lo veo tomar asiento en la silla de cuero dentro de su oficina.

—Nada, si quieres te vas. —Suspira, se retira el tapabocas porque ya pasó por la medida de seguridad en la puerta de entrada y el espacio en el que estamos, fue limpiado por el personal cubie
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