Celeste trata de salir, yo la detengo para que no lo haga y, en mi desesperación, le pido a mi amigo que salga. Prácticamente, estoy pidiendo auxilio para que ella vea que no le miento.
—Uyuyuy, amigo, te juro que me he divertido hasta morir escuchando su pelea de pareja enamorada. —Se burla el muy cabrón, pero lo que se consigue es una mirada matadora de mi parte.
—Lo ves, amor. Él es mi asistente y junto a Thara estaba en la reunión. —mencioné, abrazándola y con mi pecho cubriendo su rostro p