Ella temblaba de frío y yo… yo me estaba quemando de fuego al imaginarme que la estaba follando. La ciudad se veía espectacular desde lo alto, pero mi novia se veía mucho mejor con ese vestido que le llegaba hasta el tobillo y se movía con la brisa.
Me acerqué a la pared y presioné un botón para que el techo corredizo nos cubriera de la nieve. Amé su cara de sorpresa cuando lo hice, la observé con una mirada que decía todo lo que sentía por ella, y lo entendió.
Sonrió y se lanzó a mis labios, s