Mundo de ficçãoIniciar sessãoLiuggi veía la hora en el reloj con un poco de impaciencia, mientras permanecía sentado en el auto que había alquilado apenas llegó a Lisboa. No pudo evitar sentir una fuerte opresión en el pecho, una parte de él lo cuestionaba, repitiéndole como un mantra “Estás equivocado, vas a salir perdiendo en este juego”, sin embargo, se negaba a obedecer esos consejos, incluso pensaba eran producto de sus miedos de perder a la mujer amada.
Antes de ir en búsqueda de Mar







