Capítulo 8. No seas pervertido.
Maddie
— Tu amiga me escribió para ver si podía pasar a echarte un vistazo. — dijo con una sonrisa.
— ¿Ava?— Cuestioné confundida y él soltó una carcajada negando con la cabeza.
— Niña, ¿Quién más podría ser? — preguntó aun riéndose. — eres demasiado lenta, hazte a un lado.
Lo hice por inercia antes de darme cuenta que estaba dejando pasar al idiota que le encanta fastidiarme y cuando reaccione ya era demasiado tarde como para impedírselo.
— ¿Ya comiste? — preguntó mientras dejaba unas bol