Maddie
Después de esa maravillosa noche en París, ya habían transcurrido seis meses y todo se sentía tan fácil, tan bien, Andrew y yo estábamos mejor que nunca.
Todo iba tan bien, que hace dos meses habíamos regresado a vivir en Nueva York, despues de todo aquí estaba el trabajo de Andrew y mis terapias habían funcionado muy bien, por lo que no era necesario que siguiera allá y aquí era donde yo siempre quise estudiar, además de que me encantaba vivir aquí, mucho más ahora que Andrew me