NATHALIE
Nunca antes en mi vida pensé que de esto se trataba lo que tanto había oído hasta leído; despertar en los brazos de la persona que amas es una sensación que ni siquiera las palabras podrían describir. Estoy pensando en el cuándo siento pequeñas cosquillas en mi nuca; alguien le agarró gusto a oler mi cabello y luego recibo un sonoro beso en mi mejilla derecha mientras me pega más a su desnudo cuerpo; siento como que alguien despertó con ganas de seguir recuperando el tiempo perdido.
—Buenos días, bonita
Yo cierro los ojos y sonrío como boba ante ese apelativo con que le gusta llamarme; me encanta cuando lo hace.
—Repítelo, dímelo otra vez.
—Bonita, bonita, bonita. —Mientras me gira y empieza a repartir besos por todo mi rostro y luego por todo mi cuerpo, todo él lo recibe con tanto gusto, me hace arquear la espalda cuando se prende de mí y a la vez sus manos recorren lo que su boca no, me abre las piernas y empiezo a sentir cómo su nariz baja hasta la zona más sensible de mi