NATHALIE
Mi idea de almorzar era algo ligero, pero Damián no opina lo mismo: entrada, segundo y postre; la mesa pequeña que siempre fue para dos o tres personas parece que trajera comida para un batallón, está repleta.
—Damián, has exagerado, mira todo eso, es como si no te dieras cuenta de que somos dos.
—No entiendo, he visto muchos videos donde las mujeres embarazadas dicen que comen por dos; se supone que tú comes por tres, pero esto te parece mucho; para mí es perfecto, no es tanto como dices.
¿No es tanto? ¿Por dónde empezar? Tengo ensaladas de dos tipos, cocida y cruda, tengo pollo a la plancha con espárragos en guiso, tengo carne picada con puré de papas, tengo sopa de trigo, tengo fresas picadas con leche condensada, tengo ensalada de frutas; por otro lado, tengo jugo de limón y otro jugo de naranjas; ah, cierto, también mando a traer un pastel de chocolate pequeño. Sí, como de esta manera, en vez de entrar en silla de ruedas o caminando a la maternidad, terminaré entrando ro