Esa mañana Laura llegó a casa de sus padres a petición de su abuelo; entre su trabajo, los escándalos de ambas familias y su estado de salud deteriorado, evadió la conversación con él, no obstante, Ruben le exigió que debían verse esa mañana y no podía dilatarlo más.
Lo primero que vio al entrar a la casa fue a Noah, se encontraba desayunando junto a Ruben y sus primas. Para el anciano no pasó desapercibido la mirada llena de miedo y tristeza de su bisnieto; el pequeño, que segundos antes estuv