―¿Qué hacía Ángela Lee aquí, padre? ―preguntó Jacobo al entrar.
Ruben miró a su hijo, aquel hombre parecía tener su misma edad, era un ser sin fuerza, como si hubiese perdido la voluntad de vivir desde hacía años. No pudo esconder su decepción.
Jacobo ya conocía esa expresión, no le importaba lo que su padre pensara de él, dejó de perseguir su aprobación una vez se divorció de su primera esposa. Creyó que, en cierto modo, había cumplido con su voluntad cuando nació Antoni, al fin que el hereder