- Quiero más - susurré divertida sonriendo lujuriosa, moriendome el labio, y no sé si fue eso, mi voz, o qué? El sonrió, bajo hasta mi entrepierna, comenzó a disfrutar, degustar mi sexo, son suavidad, humedeciendo cada uno de mis labios, me arqueé gimiendo, y se encendió, el interruptor de su sexo de encendió de nuevo, en pocos instantes, volvió a penetrarme con su miembro más duro, más rígido, juro, que me pareció más grande, más ancho, juro que me llenaba entera, él llenaba mi cuerpo no sólo