Mundo de ficçãoIniciar sessãoCamil lucia como una diosa de piel tostada y ojos color avellana que lo miraban, pero de pronto no entendía ella empezaba a reír a carcajadas hasta agarrase el estómago.
—Tranquilo señor de la fuente, que este no es mi traje bueno si lo es, pero tampoco voy a dejarme tan expuesta — Para luego sacar una camiseta como las que usan los buzos.«Me cree usted exhibicionista o loca para andar dá






