Después de desayunar, nos fuimos hacia el dormitorio, abri el vestidor para coger la ropa que me iba a poner, dejándola después encima de la cama.
—- Nos vamos en cinco minutos, date prisa — me dijo.
Me puse la lencería y después me fui a poner una falda y una blusa, pero sentí sus manos en mi cintura y su caliente boca en mi cuello.
—-- ¿Sabes que estás preciosa? pero tienes que ir sin bragas, ahora tengo mi propia oficina y cuando te llame, necesito ver y tocar lo que es mio —- me dijo
—- Aar