XXX
—¿Es un niño? —preguntó Jasha apenas con un hilo de voz
—Sí, lo es. No entiendo cuál es el problema en el sexo del bebé. Por qué tan de repente ya no te gusta la idea. —Parecía que era el momento para que Ekaterina supiera la historia.
—Debo decirte algo, tengo que contarte...
—¡NO! —gritó la mujer alterándose—. Seguro es ese algo que te ha hecho la vida una miseria. Que te separó de Kanzaki y te convirtió tantas veces en un monstruo. No quiero saberlo, no ahora que voy a morir. Llévatelo,