26–Sorpresa.
—Me tenias abandonado.
—Fabio, deja de exagerar, te escribo cada cinco minutos, además, mi mamá y yo andábamos poniéndonos al día.
—Si, lo sé y solo por eso te perdono—Fabio respiró profundo—ya quiero que estés aquí, esto de verte solo por una pantalla de teléfono no es para mi.
—A mi tampoco me gusta mucho pero es más que nada, además ya solo faltan unos dos días y…
Amelia se quedó en silencio, paralizada.
—¿Amelia amor que sucede? ¿Te sientes mal?
—Se…se movió—dijo asombrada—¡el