27-Siempre recuerda que te amo.
Ania se quedó sin habla y aunque por dentro estaba que gritaba a todo pulmón no podia hacerlo, no podia articular palabra ninguna, ni tan siquiera logró moverse cuando Pablo entró a la casa como si fuera la suya propia.
-Mamá, era por fin un descono...¡papá! ¿qué haces aquí?-le preguntó asombrada Amelia.
-Sencillo, visitando a mi familia, al final de la jornada tu madre y yo seguimos casados, ¿no es así Ania?
-Para mi desgracia-dijo Ania cuando logró reaccionar-eres un ser despreciable Pab