Ella se acerca a mí y me toma de los hombros, enterrándome sus uñas postizas sobre mi piel, enseguida aparte sus brazos y la empujé hacia atrás, haciendo que se tropezara con sus pies y cayó de sentón en el suelo, desde su posición no dejaba de gritarme que si no me cambiaba de ropa, era que yo era simplemente puta cualquiera y que mejor tomara mis cosas y me largara con mi papá, sus palabras me hirieron profundamente al punto que unas lágrimas se deslizaron por mis mejillas, me duele saber que