Decido ir a la fuente de chocolate y tomar algunas frutas, esto me recuerda lo que Henry me hizo en el hotel y mi piel se eriza, deseando que ese momento se repita, esa noche hizo que me volviera loca de placer, nunca pensé que papi me fuera a hacer algo como eso y me ha gustado bastante.
—No deberías comer tantos dulces, arruinaras tu apetito y he preparado un banquete muy especial para la ocasión— Me reprocha mi madre.
—Lo que digas— Contesté con hartazgo.
Me giré hacia ella y le dedique una