ERIC
–Iré a esperarlos al ascensor, ¿los traigo aquí? –escucho como pregunta Antonio.
–Sí, por favor.
–Muy bien.
Vuelvo a centrar mi atención en mi chica mientras escucho la puerta abrir y cerrarse, puedo sentir que Sofía esta nerviosa y también puedo olerlo. Todo su cuerpo desprende el olor a nervios.
–No te pongas nerviosa, no son tan malos.
–¿Tan? – abre sus ojos con susto, una risa sale de mis labios mientras acorto la distancia y la atraigo a mi cuerpo abrazándola por la cintura –. ¿Qué ha