SOFIA
Estoy en mí antigua habitación recostada en mí cama, pensando cómo mí vida cambio drásticamente con la muerte de mí padre. Estos tres últimos meses fueron un infierno, perdí a dos de las personas que más amo. Mí Madre despertó una semana después de la partida de Artur y hay una señora que me ayuda a cuidarla las venticuatro horas del día, es una enfermera y terapeuta matriculada, por supuesto sus servicios son muy elevados, pero es esencial para su recuperación motriz y mental. Suspiro l