Capítulo 56 —Verónica
Dana:
Yo había decidido que no le contaría nada de lo sucedido con su padre a Geon. Esa había sido mi decisión inicial, firme, casi un juramento. No quería cargarlo con más problemas cuando ya tenía encima el peso del Servicio Militar, la presión física, mental y emocional, la distancia, la disciplina extrema. Pero su silencio empezó a volverse insoportable. No era solo que no me respondiera como antes, era esa sensación de vacío constante, de estar hablando con una pared.