Capítulo 42 —Quiero que pierdas la cordura
Narrador:
Luego de casi un año de haber llegado a Corea, Dana se encontraba, al fin, en los brazos de su bias. Si alguien se lo hubiera dicho cuando, en su país, miraba el contenido del grupo en redes o escuchaba su música con auriculares, acostada en su cama, soñando despierta con un mundo imposible, le habría respondido que estaba loca. Porque los hechos eran demasiado grandes para entrar en una vida normal: distintos países, distintos continentes, un