22. Problemas y más problemas
Al finalizar la ceremonia, tomo a mi amigo del brazo para irnos a un lugar más privado y hablar del tema pendiente.
—¿Por qué me ocultaste que te había llamado?
—Porque te habrías atrevido a no venir, hoy es un día especial, tienes que estar con ella.
—En estos momentos estoy muy enojada contigo, ¡no puedo creer lo que me estás diciendo!, ¿Si captas que estás hablando de la mujer que me echó de casa en plena noche lluviosa solo por tratar de ponerle los puntos claros al pervertido de su esposo?