Ya me encontraba profundamente dormida en mi escritorio, cuando escuché un estruendo venir de los lados de la habitación de mi jefe, desorientada me estiro y me dirijo hacia donde se escuchó el ruido.
Al entrar, el escenario frente a mí me deja paralizada, es un hombre vestido completamente de negro quien detiene su andar al verme.
—¿Te estabas acostando con tu asistente?—le pregunta al cuerpo de mi jefe el cual yace ensangrentado en el piso—eres un enfermo, bueno, eras—se burla —Nos vemos e