12. Asaltada
Darío
Estoy disfrutando de un exquisito platillo, en uno de los restaurantes del hotel, mientras mi guardaespaldas se encuentra a mi lado haciendo lo mismo.
—Permiso señor Darío— me habla James, señalando su celular, se para de la mesa y toma la llamada cuando cree que está lo suficientemente retirado, lo alcanzo a ver y al juzgar por sus gestos, sé que se trata de un problema.
Segundos después se acerca a la mesa corriendo.
—Lo siento jefe, me tengo que ir, es Naylea, está perdida y herida—¿q