PDV: Viena
Luego de haber llegado a la propiedad de Evan, debido a la incontrolable furia que me embargaba, destroce algunos artilugios y cuadros que armonizaban el vestíbulo. En ese momento la cordura no me acompañaba, diría que lo que me llevaba a comportarme de esa manera era el enojo que sentía por la forma en como sin importarle se fue con otra mujer dejándome a mi suerte. Encima de todo lo que me acongojaba, las palabras que uso su madre en ese momento, la cual de nuevo estaba allí, me de