PDV: Viena
Luego de esa charla que había tenido con mis padres, la cual dejaba claro que para ambos era una vergüenza lo que hacía, subí a mi habitación, se hacía tarde y empezaba a sentir sueño.
Tras haber subido las escaleras de nuevo me topaba con Heather.
—Debido a la velada que tendremos, a la cual desafortunadamente debes asistir, tengo que informarte que nos regiremos por unas normas de vestimenta.
—¿Normas de vestimenta? ¿Y a qué se debe, Heather?
—A que atuendos como el que traes no