PDV: Viena
Luego de algunas vueltas por la playa y de visitar algunos lugares que solía frecuentar, Simona decidió que debíamos decirle a Blanchett lo que ocurría, de lo contrario lo que habíamos planeado no podríamos llevarlo a cabo.
—No, no puedes decirle, Simona lo prometiste.
—Sé que lo prometí, pero si no lo hacemos no podre ayudarte.
—¿De qué hablan? ¿No entiendo a qué se refieren?
—Blanchett, estacionare el auto y quiero que escuches con atención cada palabra que diga, ¿de acuerdo?