PDV: Evan
Durante el trayecto de las Vegas a Malibu no escuche de su parte ningún argumento, al poco tiempo de percatarme notaba que se había quedado dormida, corroborando de esa manera que por eso se debía su silencio. Aprovechándome de la situación pensé sobre lo que había dicho. Aunque no tuviese planes de ser como mis padres la verdadera razón era que no estaba acostumbrado a tener compañía, quizás se debía ya que había creado una coraza pese al abandono y el desapego que recibí de mi madre, aún así, entendía que eso había sucedido hace mucho, pertenecía al pasado. No puedes retroceder el tiempo ni los hechos que han ocurrido.
Tras horas al volante llegamos a Malibu, luego de haber aparcado el auto en el domicilio de los Risha procedí a despertarla.
—Hey, Viena, llegamos.
—¿A dónde llegamos?—musitaba con voz adormitada.
—¿Como que a dónde? A Malibu, olvidas que debes buscar tu equipaje y despedirte de tus padres.
—Sí, pero nunca estuve de acuerdo con eso.
—No voy a discutir