—No me interesa el esposo de otra, solo me interesa robarte el tuyo, ¿y qué?
Repitió Juana con descaro.
—¿Ser amante es ilegal? ¿Qué vas a hacerme? Has estado meses sin hacer nada y ahora te atreves a enfrentarte a mí, ¿verdad?
Fruncí el ceño, casi riendo por lo absurdo.
—¿No sabes que hay leyes contra la bigamia?
—¿Bigamia? —Juana respondió con desdén—. ¿Quieres hablar de leyes conmigo? Sofía, no vivo con tu esposo como su esposa, no estoy comprometida con él, no tuvimos una boda, y mucho menos